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MENSAJE AL GREMIO NOTARIAL

"Uno le dijo:

-¿Qué es esto, señor licenciado, que os he oído decir mal de muchos oficios y jamás lo habéis dicho de los escribanos, habiendo tanto que decir?

A lo cual respondió:

-Aunque de vidrio, no soy tan frágil que me deje ir con la corriente del vulgo, las más veces engañado. Paréceme a mí que la gramática de los murmuradores y el la, la, la de los que cantan son los escribanos; porque, así como no se puede pasar a otras ciencias, si no es por la puerta de la gramática, y como el músico primero murmura que canta, así, los maldicientes, por donde comienzan a mostrar la malignidad de sus lenguas es por decir mal de los escribanos y alguaciles y de los otros ministros de la justicia, siendo un oficio el del escribano sin el cual andaría la verdad por el mundo a sombra de tejados, corrida y maltratada; y así, dice el Eclesiástico: In manu Dei potestas hominis est, et super faciem scribe imponet honorem. Es el escribano persona pública, y el oficio del juez no se puede ejercitar cómodamente sin el suyo. Los escribanos han de ser libres, y no esclavos, ni hijos de esclavos: legítimos, no bastardos ni de ninguna mala raza nacidos. Juran de secreto fidelidad y que no harán escritura usuraria; que ni amistad ni enemistad, provecho o daño les moverá a no hacer su oficio con buena y cristiana conciencia. Pues si este oficio tantas buenas partes requiere, ¿por qué se ha de pensar que de más de veinte mil escribanos que hay en España se lleve el diablo la cosecha, como si fuesen cepas de su majuelo? No lo quiero creer, ni es bien que ninguno lo crea; porque, finalmente, digo que es la gente más necesaria que había en las repúblicas bien ordenadas, y que si llevaban demasiados derechos, también hacían demasiados tuertos, y que destos dos estremos podía resultar un medio que les hiciese mirar por el virote."

Miguel de Cervantes Saavedra

EL LICENCIADO VIDRIERA

La imagen del Escribano Uruguayo

Nuestra comunidad de Escribanos, hoy se preocupa de la imagen que estamos dando a nuestra querida sociedad uruguaya. Como Escribanos somos conscientes de la importancia de nuestra función, y de lo que la sociedad nos necesita, pero cuando nos vemos en el espejo de nuestros clientes, se desvanece en la imagen el valor que sabemos que tenemos. Por eso hoy con este artículo les invitamos a reflexionar, desde la lógica, desde la práctica, la humanidad y desde el amor que tenemos a nuestra profesión.

Hoy entrego estas pequeñas notas, pequeños razonamientos, para que los acompañe día a día en su escritorio, para ayudar a reflexionar sobre la imagen que estamos dando, en los momentos claves de nuestro trabajo cotidiano.

Con este artículo espero solo dar el punta pie inicial, de un largo trabajo, que todos como comunidad llevemos a cabo. El primer paso es la toma de consciencia, y hacia ella vamos con las próximas palabras.