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MENSAJE AL GREMIO NOTARIAL

MENSAJE AL GREMIO NOTARIAL

Estimados colegas

El grupo la Asociación Notarial Uruguaya, les agradece su presencia en las charlas de los días 7 y 14 de agosto de 2018  y 14 de mayo de 2019, y la gentileza del Prof. Esc. Jorge Machado y del Esc. Ramiro Miraballes a compartir con todos sus conocimientos sobre inclusión financiera y prevención de lavado de activo respectivamente.

Nos ha parecido oportuno, aprovechar esta instancia para hacer algunas reflexiones que involucran el ejercicio de nuestra profesión en el día a día, entre ellas, aquellas en las que nos ilustraron los nombrados colegas.

Nuestra profesión se ha desnaturalizado en cuanto a su concepción y ejercicio profesional.

Si nos remontamos al 1/7/2007 se creó la ley de reforma tributaria, en donde el Escribano no solo es figura como agente de percepción y retención, sino también como sujetos solidariamente responsables. Así tuvimos que comenzar a retener en las enajenaciones de inmuebles y otros negocios, el monto correspondiente al impuesto a la plusvalía.

En el año 2011, se nos obligó a formar parte del FONASA, perdiendo así nuestro sistema Notarial de Salud, sistema claramente solidario, y que fue el resultado de la conquista de varias generaciones.

Luego aparecieron las leyes que nos designaron como sujetos obligados a controlar y prevenir el lavado de activos. Ahí nos obligaron a investigar la privacidad de nuestros clientes, haciéndoles interrogatorios, obligándolos a firmar declaraciones juradas, y haciendo búsquedas por internet de sus posibles vinculaciones con el narcotráfico. Todo esto sin contar con la infraestructura que sí tiene el Estado y que no utiliza en el cumplimiento de su deber. En Uruguay la responsabilidad es personal de cada uno de nosotros , con el agregado de no tener normas claras de actuación, lo que agrava el perjuicio.

Y así llegó la ley 19.210 y sus decretos reglamentarios, la que estamos padeciendo desde su sanción en el parlamento, con sus diferentes variaciones, en un principio se consagraba la nulidad de los negocios y luego de varias postergaciones en su vigencia y varias modificaciones, el 1 de abril pasado, se ha puesto en práctica.

Así gran parte de nuestro gremio nos manifiesta que se siente acosado, con el consecuente daño psicológico, muchos colegas están en tratamiento médico y según la Organizacion Mundial de la Salud, existe lo que se conoe como el (síndrome del quemado, que es el estrés laboral de quien padece un alto nivel de presión y responsabilidad a consecuencia de su profesión.

A todo esto agregar la gran campaña de desprestigio en contra del profesional escribano

Ante todo esto, nada hemos hecho, solamente seguir tolerando en forma pasiva que se nos sigan agregando responsabilidades, que no tienen otras profesiones universitarias.

Es frecuente encontrarnos a diario, con varios colegas que nos manifiestan y con los que compartimos los ingratos momentos que estamos viviendo en el ejercicio de la profesión. Sin embargo, parece que nuestras reivindicaciones no son tales, y solo nos limitamos a formar parte de un gran “club de la queja”.

Escribanos, sólo de nuestra organización, unión y lucha depende lograr las mejores condiciones de trabajo y por tanto la calidad en el ejercicio de la profesión. Busquemos las herramientas para hacerlo y salir de esta queja constante y transformémonos en un motor de cambio y logros.

Mira al escribano que hoy tienes al lado y genera afinidad con él, pensando en lo que pueden hacer juntos y en la historia que los ha traído hoy hasta acá, fortaleciendo los intereses colectivos.

Te invitamos a sumarte a nuestro equipo de trabajo, visita nuestra página. www.anu.uy